viernes, 13 de mayo de 2016

Cuatro de enero

Por una mirada tuya
yo bajo la luna tantas veces prometida
sin esfuerzo, con un verso
en un lunes cuatro de enero
con un anhelado beso sabor a invierno
las estrellas titilando sobre tus párpados
la noche siendo nuestro telón de teatro.

Son las calles melancólicas y sus almas en pena
las que me recuerdan a mí
cuando te busco exhaustivamente, sin descanso
vagando hasta el amanecer con un ojo soñando
un pie sobre la tierra y Morfeo meciéndome entre sus brazos.

Si una persona enloquece cuando no sueña
si con los ojos cerrados no puede vivir,
¿una persona que sueña demasiado
puede permanecer cuerda?
Porque no lo sabré con certeza
pero aquel que ama hasta perder la cordura
puede llegar a confundir la realidad
con un sueño,
o a la inversa.

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