viernes, 13 de mayo de 2016

Cuatro de enero

Por una mirada tuya
yo bajo la luna tantas veces prometida
sin esfuerzo, con un verso
en un lunes cuatro de enero
con un anhelado beso sabor a invierno
las estrellas titilando sobre tus párpados
la noche siendo nuestro telón de teatro.

Son las calles melancólicas y sus almas en pena
las que me recuerdan a mí
cuando te busco exhaustivamente, sin descanso
vagando hasta el amanecer con un ojo soñando
un pie sobre la tierra y Morfeo meciéndome entre sus brazos.

Si una persona enloquece cuando no sueña
si con los ojos cerrados no puede vivir,
¿una persona que sueña demasiado
puede permanecer cuerda?
Porque no lo sabré con certeza
pero aquel que ama hasta perder la cordura
puede llegar a confundir la realidad
con un sueño,
o a la inversa.

Yo quisiera

Yo quisiera amanecer
yaciendo en tu pecho
abrazada a la hilera de tus miedos
para desearles buenos días con dos besos.

Yo quisiera quererte casi sin querer,
un descuido, un roce
y caer en ti como cae un ciego en un hueco
pero te quise queriendo
y no hubo remedio para detenerlo.

Yo quisiera descubrir
el enigma que esconde tu piel
el misterio del turquesa de tus luceros
tus palabras vacías
tu soñador silencio.

Yo quisiera saber
qué obtendría si uniese
tu destino con el mío:
¿dos destinos,
o nosotras?
Porque la vida es demasiado corta,
y quizá no estemos destinadas a ser.

Eres Arte

Como diciembre y enero,
tan cerca que puedo escucharte
tan lejos que no puedo tocarte.

Por ti, yo finjo ser poeta
para observarte y dedicarte versos
sobre lo que me parece bello
de ti:
tus ojos, tu boca, tus dedos
tu cuerpo, tus lunares, tus pecas
tu forma de hablar, de caminar, tus gestos
y luego te seguiré
y caeré un poco más en la tentación
de meterme en tu vida
para escribir sobre tu
personalidad:
porque tú entera eres arte.

Y todavía no me sentiré satisfecha,
así que me enamoraré de ti
para saber qué se siente al ser
amado por mi inspiración.

Y llegará un momento
en el que te quiera poéticamente
literalmente
metafóricamente
y aun no me sentiré dichosa
con mi poema:
porque siempre me quedará algún lugar
sin descubrir.
Y a pesar de no llegar a conocerlo
acabo así,
y prometo no verte como poesía
cada vez que te mire,
aunque me apetezca escribir sobre ti
cada vez que lo haga.

Por ti, yo finjo ser cualquier cosa
excepto nada.

Universo particular

Eres mi universo particular
porque la gente dice
que estamos hechos de recuerdos
pero tú estás hecha de estrellas
y yo quiero estar hecha
de un futuro contigo.

Quiero sentirme invierno entre tus brazos,
sentir las lágrimas del cielo sobre mis párpados.
Abrázame como abrazaría un soñador a su sueño
el horizonte al océano.

Quiero ser infinita, papel y tinta
dedicarte palabras
como un escritor empedernido.
Quiero que me despiertes
si es solo para seguir soñando
cuando te encuentro
sin haberte buscado.

Pon orden en mi caos
y déjame vivir en ti
tan solo una vida
porque en las demás
vivirás tú en mí.

Martes

Los martes no vuelves,
como un pájaro a su nido
como un artista a su musa.
Si las personas fueran libros
y el mundo nuestra biblioteca,
los martes estaría cerrada.

Los martes sueñan de más,
bailan solos,
se sienten vacíos.

A los martes se les ahoga el alma,
porque tu presencia no les abraza.

Hay obras de arte para personas
y personas que son obras de arte.

Arte... eres tú,
pero es martes
y eso me hace echar de menos al universo.