jueves, 31 de marzo de 2016

Mujer

Esto es para ti.
Para que te sientas orgullosa de ser mujer. Para que seas quien te de la gana de ser, pero sin dejar marchar la luz que hace de ti la persona que eres.
Para que te levantes todos los días con ganas de comerte el mundo. Para que no te afecten los comentarios que recibas. Para que los ignores. Para que los mandes a paseo.
Para que sepas que vales mucho más de lo que te imaginas. Para que te mires al espejo y te recuerdes a ti misma lo preciosa que eres y puedes llegar a ser. Para que te des cuenta que el hecho de no depilarte un día no te hace menos mujer. Para que los cánones no sean tu límite.
Para que sientas que puedes mostraste sin temor a que te juzguen. Para que sonrías y te olvides de todo aquello que no te gusta de ti.
Para que tengas el derecho de rechazar a quien te apetezca. Para poder entregarte a quien quieras, pero siendo tuya siempre.
Para que la mujer que hoy hay dentro de ti, sea más fuerte que nunca.

viernes, 4 de marzo de 2016

Carta a la tierra

Lo siento.

Sé que ha sido culpa mía. Sé que no eres la culpable de todo el dolor que estás sintiendo. Sé que todo el mundo debería sentirse a gusto en su hogar, y que tú lo único que quieres hacer es huir. Sé que eres una suicida que intenta sobrevivir. Sé que te queda poco tiempo, porque cada día que pasa es un día menos de vida. Sé que vivo en ti, que eres mi casa, que muchas veces recurro a ti cuando no puedo mantenerme en pie; sé que tú tampoco puedes más.

Sé, aunque me duela, que yo he sido la causante. Que por eso estás tan triste, tan lluviosa. Sé que sientes que no tienes a nadie que intente comprenderte, pero estoy aquí. Te observo desde mi ventana, puedo verte de la misma manera en la que tú puedes verme a mí. Ningún obstáculo, con los brazos abiertos, preparada para dar cobijo a todo aquel que llega desconcertado.

Mírate; mírame. No somos tan diferentes. Nuestros corazones laten al unísono. Escúchalos. Nuestras almas también desean lo mismo. Tienen sueños en común. Mis brazos están a tu espera.

Sé que probablemente no vuelvas a confiar en mí, pero te confieso que la culpabilidad no descansa.

Perdóname.