miércoles, 28 de octubre de 2015

No me olvides

Eres el poema que siempre quise escribir
porque estás como ausente, lejana
porque tu voz sueña silenciosa
porque tienes el rostro estrellado
las pupilas navegando en el mar de tu iris
mi corazón siendo amante de tu último aliento
mis miedos abrazados a la deriva de tus sueños.

Te llenaría la espalda de versos caóticos
conquistaría Urano bajo tus labios
le escribiría cartas de amor a la muerte
para que no viniese a recogerte.
Podría dedicarle cientos de historias a tu universo
en las que sus galaxias fueran las protagonistas
y ellas todavía no me mirarían
de la manera en la que yo te observo.

Acariciaría todos y cada uno de tus latidos
besaría tus suspiros casi eternos
abrazaría tu alma con la delicadeza de la brisa fresca
y con la velocidad de un tornado
arrasaría con tu tristeza.

Te querría hasta el día en el que dejase de necesitar escribirte
para sentir a la vida vagar por mis venas
para no enloquecer por falta de sueños
para hacerte mi existencia y encontrarte mientras duermo.

Ojalá no huyas, ojalá no desvanezcas
muérete más de ganas que a secas
no te ahogues en el océano que es tu mirada
no dediques tu último aliento a tu última calada
no te lances con tus sueños al abismo
no me olvides.

viernes, 16 de octubre de 2015

Poemas

Hay poemas que llevan el ritmo en las venas,
de manera que al recitarlos todavía puedes escuchar los latidos del poeta.

Hay poemas que están inspirados en personas,
que tienen cuerpo, corazón y alma.
Que si los dejas escapar pueden salir andando, y lo que cuesta volver a encontrarlos puedes leerlo en cualquier otro par de estrofas. 

Hay poemas que respiran, y no precisamente palabras.
Que hablan, caminan y se enamoran de la forma más prohibida posible.

Hay poemas que saben tan bonitos recitados en la boca correcta,
y no es necesario oírlos hablar.

Hay poemas que llevan tu alma, corazón y cuerpo.
Hay poemas que llevan tu nombre oculto entre los versos.